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jueves, 30 de septiembre de 2010

CAMPAÑA NACIONAL DE 1856 "GUERRA CENTROAMERICANA"

Batalla de Santa Rosa
20 de Marzo de 1856


A principios de marzo de 1856, cuando la producción cafetalera se encontraba en plena expansión, Costa Rica debe enfrentar a los filibusteros y de esa manera ratificar su independencia. En Nicaragua desde la proclamación de la independencia en 1821, dos grupos se disputan a muerte el poder político: Los liberales de León y los conservadores de Granada. En 1854, el grupo de los liberales de León fue derrotado en las elecciones, por lo que sus partidarios recurrieron a la guerra civil y al auxilio extranjero para poder gobernar el país. Francisco Castellón, jefe liberal contrató a los filibusteros estadounidenses, con el objetivo de decidir esta lucha a su favor, pero no se dio cuenta del afán expansionista y la mala reputación con la que contaba su líder William Walker. Este último desembarca en 1855 en el Realejo, encabezando la llamada Falange Americana, los liberales no imaginaron jamás que estaban ante el hombre que llegaría a proclamarse Presidente y General en jefe del ejército nicaragüense.
Placa en Santa Rosa
"PAZ Y GLORIA A LOS BRAVOS QUE HAN PERECIDO
SALUD Y LAUROS A TODOS LOS VALIENTES VENCEDORES."

                                                               JUAN RAFAEL MORA

HOMENAJE DE LA
ORGANIZACION DE ESTADOS CENTROAMERICANOS
(ODECA)
EN EL PRIMER CENTENARIO DE LA BATALLA DE
SANTA ROSA
1856-20 DE MARZO-1956



William Walker. Era considerado un hombre de gran astucia y enérgico en sus decisiones. Nació en Nashville, Tennessee, Estados Unidos, se graduó de médico y abogado dedicándose al filibusterismo en San Francisco de California. Aceptó la propuesta para ingresar como mercenario a Nicaragua, luchando al lado de los liberales de Castellón, siguiendo un plan preconcebido por el Congreso de su país. A cambio recibiría tierras para él y los mercenarios que lo acompañaban. Al ver la facilidad con que se había convertido en árbitro de los destinos de Nicaragua, Walker tuvo la idea de apoderarse de las cinco repúblicas de Centroamérica y extender en ellas el esclavismo y así formar un imperio en el istmo. Planeaba anexar las cinco repúblicas centroamericanas a una confederación de los estados del sur de la William Walker Unión Americana. Fue así como William Walker intentó invadir nuestro país. Los costarricenses se preparan... El representante de Costa Rica en Washington -Luis Molina- informó al presidente Mora sobre las intenciones de Walker. El filibustero fue considerado por los centroamericanos una verdadera amenaza ya que contaba con el apoyo de los Estados sureños de la Unión Americana, que tenía como objetivo principal someter a la esclavitud todo lo que pudiera serle útil. La reacción de Mora no se hizo esperar, tomó la decisión de expulsarlo de Nicaragua, en febrero de 1856, el Congreso otorga poderes generalísimos a Mora quien levantó en armas a los costarricenses para sacar a los invasores. Para enfrentar la guerra, se formó un ejército de 9.000 hombres, formado por personas de todos los niveles y lugares. 


En marzo de 1856 salieron tropas hacia Guanacaste, donde 280 hombres de Walker ya ocupaban la Hacienda Santa Rosa, nuestras tropas, dirigidas por el General José Joaquín Mora, hermano del presidente y por el general José María Cañas, llegaron a ese lugar la noche del 19 de marzo. El 20 de marzo el ejército de Walker se enfrentó con la vanguardia de las fuerzas costarricenses: la lucha se llevó a cabo en los corrales de la hacienda Santa Rosa. El ataque fue tan rápido como enérgico. Duró entre 15 y 20 minutos. Luego de una carga de bayonetas, los filibusteros huyeron en completa derrota hacia Rivas, Nicaragua. Los prisioneros fueron fusilados en Liberia. El triunfo logrado por nuestras tropas motivó a los costarricenses a seguir luchando por la libertad de los hermanos centroamericanos. Para continuar con ese objetivo, Juan Rafael Mora solicitó al resto de Centroamerica que enviaran tropas a Nicaragua. Poco después, Guatemala, El Salvador y Honduras, aportaron sus fuerzas, que lograron tomar fácilmente la ciudad nicaragüense de León. El ejército formado por las naciones hermanas llegó a Managua y, más tarde a Masaya, donde las tropas aliadas estuvieron a punto de fracasar. Pero al final Walker, salió vencido. Así, con esta batalla se da una ratificación de la independencia de nuestro país.


BATALLAS DE 1919 Y 1955

En el siglo XX, Santa Rosa es utilizada como sitio de combate. En 1919, un grupo de 800 hombres, procedentes de Nicaragua, ingresaron a nuestro país con la intención de derrocar a Federico Tinoco, llegan a Santa Rosa el 8 de mayo y en ese sitio son derrotados por fuerzas del gobierno, quienes los obligan a regresar a Nicaragua. Este hecho es conocido con el nombre de "Revolución del Sapoá".

En 1955, estando don José Figueres Ferrer en el gobierno, grupos solidarios al Dr. Rafael Angel Calderón Guardia (Expresidente de Costa Rica); quién se había exiliado en Nicaragua; invaden nuestro territorio desde ese país, llegando a la Hacienda Santa Rosa, donde se libran combates entre el gobierno y los Calderonistas, donde son derrotados los invasores.
Placa en Santa Rosa
"EL QUE CON AVIESA INTENCION
INVADE COSTA RICA
DE SANTA ROSA NO PASA."

FRANCISCO J. ORLICH

ENERO 1955

Expresidente de la República 1962-1966


 Batalla de Sardinal
10 de abril de 1856



La batalla de Sardinal fue un conflicto armado acontecido el 10 de abril de 1856 en el pueblo de Sardinal, en Sarapiquí, Costa Rica. Forma parte de la Campaña de 1856-57 en la que el ejército costarricense expulsó de Centroamérica al ejército filibustero, formado por mercenarios norteamericanos dirigidos por el en aquel momento presidente de Nicaragua, el general William Walker. 

El ambicioso y malvado Walker casi vio frustrada su oportunidad de conquistar Costa Rica tras este combate. El ejército costarricense era dirigido por el general José María Cañas, el presidente Juan Rafael Mora Porras y su sobrino el general Joaquín Mora. Mientras el presidente estaba en el frente de batalla Costa Rica era gobernada por el vicepresidente Francisco María Oreamuno Bonilla.


 
Batalla de Rivas
11 de abril de 1856


Monumento a Juan Santamaría

11 de Abril de 1856. En esta fecha se conmemora el día en que Juan Santamaría quemó el llamado Mesón de Guerra, acto que permitió a los costarricenses vencer a los filibusteros de William Walker y quedarse con la ciudad de Rivas en su poder.

Se conoce con el nombre de Batalla de Rivas a dos batallas que se sucedieron durante la Guerra de 1856, conocida en Costa Rica como "Campaña Nacional", entre las fuerzas del ejército de Costa Rica, dirigidas personalmente por el Presidente Juan Rafael Mora Porras, y el ejército filibustero estadounidense dirigido por William Walker, en la ciudad de Rivas, Nicaragua.

La primera Batalla de Rivas, la más conocida históricamente, ocurrió el 11 de abril de 1856. Posterior a la Batalla de Santa Rosa y a la cabeza del presidente Juan Rafael Mora, partió la tropa hacia Rivas con 25.000 hombres. En su paso hacia Rivas tomó el puerto de San Juan del Sur en el Pacífico y el de la Virgen en el Lago de Nicaragua. 

El 8 de abril, Mora y sus hombres llegaron a Rivas donde el Jefe del batallón de defensa Byron Cole decidió retirarse. William Walker ataca el cuartel del estado mayor de nuestro ejército, pero José María Rojas y Francisco Rodríguez intervinieron valientemente para rechazar el ataque.

En horas de la mañana del 11 de abril de 1856 nuestros compatriotas fueron sorprendidos por el batallón enemigo. Esto provocó, confusión y desorientación de nuestros conciudadanos, pero se inició el contraataque con mucha valentía. La mayor parte de las fuerzas enemigas se concentró en una casona de huéspedes llamada Mesón propiedad de Francisco Guerra. Bien colocados en el Mesón, a los filibusteros les resultaba muy fácil controlar la situación, dando la señal de alerta con disparos en nuestra contra.

La batalla se prolongó por muchas horas, con abundantes bajas en ambos bandos. 500 bajas costarricenses y de 200 a 250 en el ejército filibustero, según narra Iván Molina en su libro "La Campaña Nacional 1856-1857".

Según Jerónimo Pérez, el combate se trabó de una manera horrible y desventajosa para los de Costa Rica, porque se lanzaron a pecho descubierto, a desalojar a los contrarios de la casa que ocupaban, desde cuyos techos hacían estragos en ellos. Pero, fue más fuerte el heroísmo y el valor de nuestros oficiales y soldados, que fueron motivados por el propio presidente Juan Rafael Mora Porras en persona.
Monumento a Juan Santamaría
Con toda esta motivación los costarricenses tomaron la ofensiva y en pleno combate el General Cañas exclamó: "¡Muchachos, ¿No habría entre tantos valientes alguno que quiera arriesgar la vida, incendiando el Mesón para salvar a los compatriotas?".

El soldado Juan Santamaría contestó en el acto: "Yo iré: pero les encargo a mi madre". De inmediato se le improvisa una tea, partió a la carrera y la aplicó al alero suroeste del Mesón, fue herido en el brazo derecho, pero siempre tuvo oportunidad de quemar el mesón, cayó en tierra mirando al cielo, con el convencimiento de que su obra habia sido consumada.
Fue así como los filibusteros no lograron su objetivo y huyeron del mesón. Posterior a la toma de la ciudad, el ejército costarricense tenía planeado asegurar primero el control sobre Rivas y los puertos de La Virgen y San Juan del Sur y, posteriormente, atacar Granada. Sin embargo, estos planes se frustraron por la llegada de una epidemia de cólera, que obligaría a regresar a Costa Rica, donde la enfermedad se cobró cerca de 10.000 víctimas (casi el 10% de la población del país en esa época). Mora y su hermano José Joaquín dejaron a José María Cañas al mando de las tropas costarricenses. La Campaña sería suspendida hasta el año siguiente, cuando se reanuda con la Campaña de la Vía del Tránsito, que tiene como objetivo el corte de suministros a los filibusteros a través del Río San Juan, fronterizo entre los dos países, y que a la postre determinaría el triunfo definitivo de los centroamericanos sobre los invasores.

Francisca (Pancha) Carrasco Durante la batalla de Rivas se destacó una mujer llamada Francisca Carrasco, conocida como Pancha Carrasco. Ella tomó el fusil, ayudó a rescatar el cañón costarricense y sirvió al presidente Mora. Lo hizo porque sabía leer y escribir, algo que era poco frecuente entre las mujeres de la época. Primero colaboró como secretaria y después como mujer soldado en Rivas e, incluso, defendió al presidente cuando los filibusteros quisieron tomar como prisioneros a los nacionales. Por su valor, Carrasco recibió una medalla y cuando murió se le rindieron honores de general.

Segunda Batalla de Rivas

En la segunda batalla de Rivas, que se efectuó el 11 de abril de 1857, las fuerzas combinadas de los cinco países centroamericanos, dirigidas por el General costarricense José Joaquín Mora Porras, intentaron apoderarse de la ciudad, donde se encontraban las tropas filibusteras, encabezadas personalmente por Walker. Después de cuatro horas de combate, las fuerzas centroamericanas tuvieron que retroceder con un gran número de bajas, ante el nutrido fuego de los filibusteros.
A pesar de que constituyó una victoria filibustera, la segunda batalla de Rivas fue el último combate importante de la campaña, ya que el 10 de mayo de 1857 Walker se rindió ante el capitán norteamericano Charles Davis, cuyo buque Saint Mary's se hallaba anclado en San Juan del Sur. El General Mora aceptó la capitulación, y Walker abandonó el territorio centroamericano.

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